La ecuación matemática para encontrar pareja

En España hay muchos estudios publicados si en la química del amor influye las matemáticas o la lógica.

El estudio más famoso que se ha publicado sobre la influencia de las matemáticas en la formación de parejas es la publicada por la doctora Hannah Fry

Esta doctora, especialista en matemáticas, explica su teoría para encontrar la pareja ideal de la siguiente manera:

La letra “p” es la mejor persona posible, “n” el número de posibles pretendientes y “r” la cantidad de pretendientes o amantes rechazados. De tal modo que si tienes para elegir entre 20 candidatos, debes rechazar a los 8 primeros para que tu pareja sea la idónea para tu corazón.

 

La debilidad de la ecuación de la pareja radica en qué no sabemos cuántos pretendientes querrán seducirnos y eso nos puede hacer quedar “compuestos y sin novia”

De todo ello se deduce que la matemática del amor nos dice debemos aplicar la regla del 37% durante el tiempo que querramos “estar en el mercado”, y que normalmente pasado los 40 cualquier candidato puede ser el idóneo para nosotros.

Pero a las matemáticas también hay que ayudarlas por eso te dejo aquí  un artículo que no te puedes perder: Selección de páginas para encontrar parejas gratis en España, porque muchas veces los pretendientes no caen del cielo y hay que tener una búsqueda activa para que podamos cumplir la fórmula matemática del amor.

A veces no se busca una relación estable sino solo una aventura ocasional y ahí es donde entran en juego el leer antes artículos como las opiniones de Cdate que es una pagina de infidelidades

Pero como nada es exacto, puede ocurrir que la persona que más se adapte a ti aparezca antes de lo debido y que al rechazarle, se te pase el tren y no vuelvas a encontrar nunca la que podría ser tu pareja perfecta.

El amor y las matemáticas no son dos aliados naturales que en principio puedan confluir donde el amor a veces no conoce de razones ni de lógicas sino que se mueve por impulsos y sensaciones que nada tienen que ver con algo cuantificable ni físico, otra cosa es la atracción que pueda haber pero desde el punto de vista físico.